POESÍA MINDFUL

 

LA CASA DE HUÉSPEDES

Esto de ser un ser humano

es como administrar una casa de huéspedes.

Cada día una nueva visita,

una alegría, una tristeza, una decepción, una maldad,

alguna felicidad momentánea que llega como un visitante inesperado.

Dales la bienvenida y acógelos a todos ellos,

incluso si son un grupo penoso

que desvalija tu casa completamente.

Trata a cada huésped  honorablemente pues

podría estar haciendo espacio para una nueva delicia.

El pensamiento oscuro, lo vergonzante, lo malvado,

recíbelos en tu puerta sonriendo e invítalos a entrar.

Agradece a todos los que vengan,

pues se puede decir de ellos

que han sido enviados como guías del más allá.

RUMI (poeta sufi)

 

CAMINANTE NO HAY CAMINO

Caminante, son tus huellas

el camino y nada más;

Caminante no hay camino, se hace camino al andar.

Al andar se hace camino,

y al volver la vista atrás

se ve la senda que nunca se ha de volver a pisar.

Caminante no hay camino

sino estelas en la mar.

ANTONIO MACHADO

 

PERMITIR

A la vida no se la puede controlar.

Trata de acorralar a un rayo,

o de dominar a un tornado.

Detén a un río y creará un nuevo cauce

Resiste y la marea te hará caer.

Permite y la gracia te aupará a un nivel superior.

La única seguridad reside en dejar entrar a todo:

lo salvaje y lo débil; el miedo,

las fantasías, los fracasos y el éxito.

Cuando la pérdida arranca las puertas del corazón,

o la tristeza encubre tu visión con desesperanza,

La práctica consiste sencillamente en soportar la verdad.

Si escoges abandonar tu forma conocida de ser,

Todo el mundo se revela ante tus ojos nuevos.

DANNA FAULDS

 

MINDFUL

Cada día veo u oigo algo

Que más o menos

Me hace morir de dicha,

Que me deja como una aguja

En un pajar de luz

Es para lo que nací

Para mirar, para escuchar,

Para perderme

Dentro de este blando mundo

Para instruirme una y otra vez

En la alegría, en la aclamación.

No estoy hablando de lo excepcional,

Lo temible, lo tremendo, lo muy extravagante

Sino de lo ordinario, de lo común, de lo sin lustre,

De las manifestaciones cotidianas.

Oh, buena experta me digo a mi misma,

¿Cómo puedes evitar hacerte sabia

con estas enseñanzas, siendo ellas

la luz inextricable del mundo,

el brillo del océano,

las oraciones hechas de la hierba.

MARY OLIVER

 

EL VIAJE

Por fin un día supiste

lo que tenías que hacer, y empezaste,

aún a pesar de que las voces a tu alrededor

seguían disparando sus malos consejos

aún cuando toda la casa empezó a temblar

y sentiste los viejos grilletes en tus tobillos.

“Remienda mi vida”

gritaba cada voz

Pero tu no paraste.

Tú sabias lo que tenías que hacer,

aún cuando el viento escarbaba

con sus rígidos dedos

en los mismísimos cimientos,

aún cuando tu melancolía era terrible,

Era ya bastante tarde y una noche salvaje,

y el camino lleno de ramas rotas y piedras,

pero poco a poco, 

según ibas dejando sus voces atrás,

las estrellas empezaron a quemar 

a través de las capas de nubes,

y allí había una voz nueva

que tú despacio

reconociste como la tuya,

que te hizo compañía 

mientras dabas zancadas más y más profundas

hacia el mundo,

determinada a hacer

la única cosa que podías hacer

determinada a salvar

la única vida que podías salvar.

MARY OLIVER

 

LAPRÓXIMA VEZ

La próxima vez lo que haría es mirar la tierra antes de decir algo.

Detenerme justo antes de entrar en una casa,
y ser emperador por un minuto
y escuchar el viento
o el aire inmóvil.

Cuando alguien me hablase, para
culparme o alabarme o sólo por pasar el rato,
le miraría la cara, cómo la boca
debe trabajar, y vería cada tensión, cada
signo de lo que alzó la voz.

Y sobre todo, conocería más –la tierra
apoyándose en sí misma y levantándose, el aire
encontrando cada hoja y cada pluma sobre
el bosque y el agua, y en cada persona
el cuerpo resplandeciendo dentro de la ropa
como una luz.

MARY OLIVER