MINDFULNESS

La instrucción esencial es permanece, quédate, simplemente quédate.

Así que cuando nuestra mente vaga, suavemente nos animamos a nosotros mismos para permanecer y tranquilizarnos.

¿Estamos experimentando inquietud? Quédate!

¿la mente no deja de rumiar? Quédate!

¿El miedo y el odio están fuera de control? ¡Quédate!

¿Qué estoy haciendo aquí? ¡ Quédate!

No puedo soportar ni un minuto más ¡ Quédate! De esta forma es como se cultiva la firmeza

PEMA CHODRON

Mindfulness es una habilidad psicológica, que consiste en una manera particular de observar lo que aparezca en nuestra conciencia, diferenciándonos de esa actividad mental y permitiendo su presencia sin juzgarla, independientemente de su cualidad afectiva. Esta forma particular de observación se ha practicado en Oriente desde hace más de 2500 años y ha sido recontextualizada en la medicina y psicología occidental por el Dr. Jon Kabat-Zinn, del Centro médico de la Universidad de Massachusetts (http://www.umassmed.edu/cfm/index.aspx).

El mindfulness, como afirma Christophe André, no es una actividad más que añadir al resto de actividades que ya realizamos, es un estado de ánimo, una actitud para recorrer la vida. Constituye una base, un refugio que siempre está disponible, en el que siempre podemos reponer fuerzas, es una actitud que consiste en estar conscientes y presentes lo más a menudo posible, es una actitud simple e importante. Mientras más se entrene es más fácil desarrollar esta actitud.

La tendencia natural de la mente es hacer evaluaciones, juicios, predicciones de lo que va a pasar, de lo que vamos a sentir, e intentar evitar cierto tipo de experiencias que nos resultan amenazantes, pero esta evitación, que permite salir de la incomodidad inmediata, puede limitar nuestras vidas. Por ejemplo, podemos evitar actividades sociales, físicas, laborales o cualquiera que nos exponga a algo a lo que usualmente tememos, con lo cual abordamos estos contextos desde las restricciones que nuestros miedos nos imponen.

El interés por los beneficios que se producen al realizar entrenamientos en mindfulness ha disparado exponencialmente el número de investigaciones científicas al respecto y hoy contamos entre otros, con los aportes que nos llegan desde las neurociencias, a partir de los cuales ha sido posible observar los cambios que se producen a nivel cerebral al realizar entrenamientos en mindfulness. Se ha observado un engrosamiento en áreas relacionadas con la memoria de trabajo, el aprendizaje, el autoconocimiento y las emociones positivas, así como también una disminución en la materia gris de la amígdala, que es el área encargada de activar el miedo, la ansiedad y la respuesta de estrés (ver vídeo de Sara Lazar en recursos/multimedia).

Hoy, el uso de mindfulness se ha extendido también a otras áreas como la educación y la empresa. En los Estados Unidos más de diez estados han incorporado programas de mindfulness en sus escuelas (http://www.mindfuleducation.org/mindfuleducationprograms.html) y empresas innovadoras como Google ofrecen programas de mindfulness a sus empleados.

En el siguiente enlace de una publicación en la prensa, puedes encontrar más información sobre cómo se potencia el cerebro con la práctica de mindfulness y sus distintas aplicaciones:

http://www.lavanguardia.com/estilos-de-vida/20120928/54351952597/meditacion-para-potenciar-el-cerebro.html